El gran problema de WNBA: La brecha salarial en el baloncesto femenino

El gran problema de WNBA: La brecha salarial en el baloncesto femenino

 

 

La jugadora de la foto que acabáis de ver es A´ja Wilson, jugadora de Las Vegas Aces. Fue drafteada en 2017 en la primera posición de una manera indiscutible. En su año de rookie ha promediado 20,7 puntos, 8 rebotes y 1,6 tapones por partido, siendo elegida para el All-Star y ganando, como era esperado por todos, el galardón a la ROY. También fue seleccionada para representar a EEUU en el Mundial de baloncesto femenino de la FIBA celebrado en Tenerife.

 

Ahora bien, qué piensas cuando te enteras que una estrella como Wilson, que lo tiene todo para triunfar en esta liga, tiene que irse a buscar la vida a China para poder vivir del deporte que es su vida. Y ella no es la única que tiene que salir del país cuando concluye la temporada de la WNBA. Seas la estrella que seas, esta liga no te permite vivir solo con el salario de tu franquicia WNBA. Todo esto se demuestra con datos:

 

Según la revista Forbes, una jugadora de la WNBA gana el 20% del salario mínimo que cobra un jugador de la NBA. La media salarial de la liga femenina está alrededor de los 70.000 dólares al año, empezando los salarios en los 50.000, mientras que en la Euroliga empiezan desde los 100.000.

 

Para hacerse a la idea de las diferencias entre ligas, el dato más llamativo es el de la media de los salarios de los árbitros de la NBA, que oscilan alrededor de los 150.000 dólares, más que, por ejemplo, Breanna Stewart, MVP de la WNBA.

 

La presidenta de la WNBA, Lisa Borders, ya ha dicho que cree que una de las razones para esta diferencia salarial es el sexismo. También grandes jugadoras de la liga como Maya Moore o Nneka Ogwumike ya se han pronunciado sobre el tema, intentando iniciar un movimiento de cambio en el deporte, similar al que realizaron sus compañeras estadounidenses de la selección femenina de fútbol en 2017.

 

Por parte de la organización es un tema difícil y complicado de tratar. Obviamente, a la WNBA le encantaría pagar contratos millonarios a sus jugadoras como en la NBA, pero ambas compañías no dejan de ser un negocio, nos guste o no. Las franquicias de la NBA se puede permitir pagar los contratos millonarios que pagan porque son rentables. La NBA es vista en todo el mundo por millones de personas, llena estadios, vende camisetas, contratos televisivos, publicidad, trabajos con marcas… Todo esto hace a la NBA, por el momento, un negocio mucho más rentable que la WNBA.

 

No hay una solución clara para este tema, pero está claro que todo pasa por hacer una inversión la liga, y no solo de dinero por parte de las franquicias. Con mejores salarios, el deporte y la cantidad de jugadoras que llegarían a la liga sería mayor, algo que permitiría el crecimiento de la liga. Pero no todo es cuestión de un esfuerzo económico por parte de las franquicias, de hecho, es lo menos importante.

 

El esfuerzo lo tiene que hacer la gente. Nunca habrá mejores salarios si no apoyamos el deporte femenino, eso es así. Y apoyarlo no significa escribir un tweet quejándose de lo injusta que es la situación, eso lo sabe hacer todo el mundo.

 

Apoyar significa ir a los pabellones a ver baloncesto femenino, seguir las competiciones y ver los partidos, hablar de las jugadoras y de los equipos, aparte de la importancia de la necesaria participación de los medios para promover el crecimiento de la liga.

 

Esto no se trata solo de una guerra entre mujeres y franquicias para mejorar los salarios, es una guerra de todos por el deporte, porque no deja de ser un deporte minoritario en crecimiento. Los deportes no se apoyan quejándose en Twitter, si de verdad te importa ayuda de verdad. Porque ellas también juegan.

 

-¿Dónde están ahora?:

 

La mayoría de jugadoras de la WNBA al acabar la temporada parten rumbo al otro lado del globo para poder ganarse la vida.

 

Uno de los destinos favoritos son las ligas asiáticas. Jugadoras como la ya comentada A´ja Wilson, la bestia australiana Liz Cambage, Tina Charles o las campeonas de la WNBA Breanna Stewart y Jewell Loyd ya están en equipos de ligas chinas y coreanas.

 

Otra gran parte de ellas llegan a Rusia. El país tiene una liga bastante potente, lo que permite fichar a jugadoras de la talla de Nneka Ogwumike. Pero el equipo UMMC Ekaterinburg se lleva la palma con esto de fichar jugadoras. Cuenta en su plantilla con nada más y nada menos que con Maya Moore, Brittney Griner y Diana Taurasi, siendo el equipo campeón de la Euroliga femenina en 2018.

 

Aunque también hay jugadoras que deciden buscarse la vida fuera de las pistas. Un gran ejemplo es la estrella de Los Ángeles Sparks, Candace Parker, que está labrándose una carrera como comentarista de NBA y NCAA.

 

 

Foto via: fiba

Acerca del autor

Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Fan del deporte desde que tiene recuerdos. Como nunca se le ha dado bien ninguno, ahora se dedica investigarlos e intentar llegar más allá que el resto de la gente. Su sueño es ser el mejor periodista de WNBA del país, y no hay mejor forma de hacerlo que empezando en El Playmaker.

Publicar un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies