¿Hay “tanking” en la NFL?

¿Hay “tanking” en la NFL?

Llega el invierno, y con él, la Navidad. Esa bonita época del año en la que se dan regalos, se comparte la alegría y la ilusión… y se deciden los puestos de Playoffs en la NFL. Así que mientras algunos comen el turrón y los mazapanes, otros jugadores reciben o dan golpes para tratar de alcanzar esas pulgadas de más que les darán acceso a la tan ansiada postemporada de la National Football League.

 

Sin embargo, no todos los equipos pueden ser los afortunados. Ni siquiera pueden estar peleando. Tu temporada puede haber acabado hace ya un tiempo, y tus aficionados deben estar viendo qué viene en el draft para tener una excusa para ilusionarse. Cabe preguntar aquí, si en la que es la liga más vista del mundo existe eso del tanking. Este es el término con el que se conoce a aquella “táctica” consistente en perder todos los partidos posibles para poder elegir lo más alto posible en el proceso de selección. Es una situación que se vive sobre todo en las ligas norteamericanas, ya que son las ligas más destacadas en las que quedar peor te acerca a los mejores jugadores de la siguiente camada.

 

En la NBA hay un problema de tanking. Es evidente puesto que se reformó el sistema de lotería de selección para tratar de evitar que los equipos pierdan a propósito. En el resto de grandes ligas norteamericanas (MLB y NHL) también es una situación común. Eso lleva a la pregunta que se enuncia en el titular. Y la respuesta es más compleja de lo que parece, y conlleva muchos puntos de vista, no todos ellos demostrables. Lo primero que hay que ver es si conviene o no hacer tanking en la NFL. En la NBA es obvio que la consecución de un jugador de la dimensión de LeBron James convierte automáticamente la historia de tu franquicia en otra cosa. Por lo tanto, ¿qué beneficios podría tener el tanking en la NLF?

 

Razones para el tanking

 

También en el football americano existe el talento diferencial. En esta liga juegan de media, entre ataque y defensa, más los equipos especiales, más de 50 personas (22 titulares). Eso hace que haya muchos jugadores, y muchos muy buenos, pero hay dos puestos en los que el talento se impone claramente a sus rivales. Uno es el puesto de quaterback, como adivinaría cualquiera. El otro sería un pass rusher (ya sea un DT, un DE o un OLB). En el caso del QB, uno en condiciones, una auténtica leyenda puede convertir tu franquicia. El caso de Peyton Manning y Adrew Luck, en los Indianapolis Colts, es un buen ejemplo de ello. Pero otros como John Elway, históricos, también fueron elegidos en el número 1 (aunque triunfasen en otro equipo). En el caso de los pass rusher, es un poco menos exagerado. Sin embargo, elegir en rondas muy altas a estos jugadores, también ha dado mucho éxito en la creación de defensas.

 

En resumen, si consigues un talento diferencial en los primeros puestos, puedes darle la vuelta a tu franquicia de un plumazo, y con ello, empezar a tener una dinastía ganadora.

 

Es relativamente fácil realizarlo. Al ser una liga de tan corto recorrido (dieciséis partidos componen la campaña regular) la diferencia entre los primeros puestos suele ser muy cercana. Esto significa que con dejarse ir un poco en un partido o dos, o sentar a determinados jugadores en el banquillo, rápidamente te puede hacer ascender puestos en el draft.

 

Razones para no hacer tanking

 

– El talento suele ser difícil de medir y extrapolar a la liga. En este deporte de tan poca fama a la hora de practicarlo fuera de Estados Unidos, prácticamente la totalidad de sus jugadores vienen del mismo sitio, la NCAA. Esta liga tiene un mundo aparte que la hace complicada de entender, y la forma de jugar los partidos y los enfrentamientos es claramente distinta a casi cualquier deporte, especialmente a los no universitarios. Esto quiere decir que determinados equipos acumulan el talento y lo exponen contra otros equipos que, a menudo, no están ni mucho menos a la altura. La dificultad de distinguir a los buenos de los malos jugadores no es tan grande en las zonas altas del proceso de selección, pero es relativamente frecuente equivocarse al juzgar un talento universitario.

 

El resumen de todo esto es que, en la NFL es muy probable encontrar talento. Varios de los QB estrella de la liga actual no fueron elegidos en los puestos más altos del draft, con jugadores de su misma posición elegidos por encima. Los mejores ejemplos pueden ser Mahomes o Rodgers (por no hablar del extraordinario caso de Tom Brady). Esto quiere decir que se puede conseguir talento en posiciones más abajo con un mejor scouting o un poquito de suerte. Los ejemplos de jugadores estrellas que han sido elegidos en rondas bajas del draft son numerosos, y muestran que cada elección puede ser un tesoro aunque no se encuentre tan arriba.

 

Pat Mahomes es un ejemplo de jugador elegido en el puesto 10 que apunta a cambiar la liga. Foto: NFL.com

 

– Los jugadores se juegan el tipo, cuando no la vida. Puede haber decisiones en el tanking en las direcciones de los equipos, pero donde no se va a encontrar es en el campo. Los jugadores de este deporte tienen que estar concentrados al máximo, puesto que no dar toda la intensidad en el partido te puede costar tu salud, en algunos casos de forma muy grave (Ryan Shazier). Así que, bajar los brazos a la hora defender es algo que no se va a ver en esta liga. Hay demasiado físico en juego para bajar la guardia y exponerse a un golpe que puede cambiar tu carrera para siempre.

 

Hay muy pocos partidos. Si bien esto juega en parte a su favor, también juega en contra. Especialmente por los aficionados y el ambiente en el estadio. Con solamente ocho partidos en casa por temporada, los aficionados quieren ver a sus equipos, como mínimo, competir y dejarlo todo en la cancha. Esto quiere decir que van a exigir a su directiva y a sus jugadores que partido tras partido compitan ahí. También está la cuestión de que los entrenadores no tienen muchos entrenamientos con contacto, así que los partidos suelen ser campos de pruebas para los equipos menos competitivos.

 

Conclusiones

 

En conclusión, es poco común en la NFL realizar el tanking. Si bien desde las franquicias se puede hacer algún intento por perder partidos, como traspasar a tus mejores jugadores por rondas (Amari Cooper, Khalil Mack…), aunque es muy difícil replicar este comportamiento en el campo. Tanto jugadores como entrenadores se juegan mucho en el emparrillado, desde sus trabajos, sus futuros puestos y salarios hasta su condición física en el caso de los jugadores. Esto, sumado a que los aficionados abuchean en cuanto los equipos no tienen la intensidad suficiente hace que el tanking sea prácticamente inexistente.

 

Khalil Mack fue traspasado por dos primeras rondas a los Chicago Bears. Foto: NFL.com

 

Sin duda, la NFL por sus condiciones especiales dentro de las grande ligas es en la que menos se practica el dejarse ganar. Su nivel competitivo general y su particular forma de juego hace que esta práctica tan habitual en las demás ligas sea algo residual en lo que es para muchos la mejor liga deportiva del planeta.

Acerca del autor

Sergio respira deporte americano. Dice que "no basket, no party". Se enamoró de la ciudad de Los Ángeles, así que escoge equipos que seguir de allí para tener una excusa para ir. Eso sí, los buenos de la ciudad, que para ver equipos malos se queda en España. Rams, Lakers, Dodgers, Kings. Escritor curioso, siempre indagando en el mundo de las estadísticas las cuales cree que son muy importantes para entender las cosas que pasan y por qué pasan.

Publicar un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: