La NBA: el negocio, el deporte y la risa de Kawhi

La NBA: el negocio, el deporte y la risa de Kawhi

Cada vez hay más aficionados al deporte estadounidense, y no se trata de una casualidad. El deporte americano tiene muchas características que lo hacen único y especial. Una de las más importantes es que sus ligas son completamente privadas, por lo que tienen el completo control sobre lo que sucede en ellas. No hay federaciones, ni herramientas administrativas similares que les limiten, como sí sucede, por ejemplo, en el fútbol europeo.

Otra de las virtudes más destacadas es el uso y la venta del propio producto. No es un producto que solamente tenga una vertiente, la del juego, sino que intenta abarcar un amplio espectro de medios para llegar al máximo posible de seguidores. Cuentas de Instagram, Twitter y Facebook cuentan con millones de seguidores, que tienen el contenido actualizado a cada momento para que los aficionados puedan consumirlo continuamente, a modo de entretenimiento.

Esto siempre ha causado molestia a algunos aficionados más tradicionales. Los hay que defienden que la importancia de la NBA y de la liga debe estar en el juego, y que cualquier otra historia, especialmente las ligadas a temas personales fuera de los equipos, debe ser descartada del mundo mediático. El ejemplo más famoso de este último año es el caso de la familia Ball. Las críticas contra ESPN fueron continuas luego que la cadena estadounidense mandara un enviado especial a Lituania a seguir la carrera de este particular “trío cómico”. La premisa era que esto no era baloncesto de verdad, no era NBA, y por lo tanto, seguirlo era faltar al “periodismo deportivo”, si es que eso significa algo.

El asunto aquí está pues, en qué es la NBA. Para que está hecha ya es de sobra conocido. La NBA es una empresa, y como tal lo que busca es hacer dinero. Cada una de las franquicias se mantienen en la competición por el simple hecho de que ganan dinero, y en cuanto hay problemas de ingresos, ya se habla de la necesidad de cambiar de localización. Sin embargo, más allá de la empresa y el dinero, ¿qué producto intenta vender? ¿Qué reclaman los aficionados?

Como casi todo lo que es opinable, aquí no solamente hay una opinión válida, pero en general, podemos dividir los argumentos en dos grupos: los que siguen la liga por deporte, y los que la siguen por entretenimiento. Para el primero de los grupos, lo importante es lo que pasa en la cancha. Cuáles son los equipos que juegan, cómo lo hacen y qué cosas tienen que mejorar y cuáles no. La importancia se encuentra en lo que sucede sobre la pista y no fuera de ella. Esta es, por supuesto, una opinión muy mayoritaria. La gran mayoría de los aficionados están interesados en el juego, en el baloncesto que se practica y en las estrellas que lo practican. Pero hay algunos aficionados que cada vez van más allá. El producto NBA que consumen no se dedica solamente a los partidos. Son especialmente los aficionados más jóvenes. Los que siguen la actualidad de su equipo día sí y día también mediante los inside que realizan las franquicias en Instagram. Que siguen los partidos benéficos y que se divierten con las que lía Embiid a través de sus redes sociales.

Y aquí es donde entra el tema de la risa de Kawhi. No por lo extraño que es que este jugador sonría -que también- sino por lo divertido de la situación. De esto se hicieron memes y montajes que resultaban realmente divertidos, y que ha sido una de las sensaciones de la pretemporada. Miles de aficionados se pasaron más tiempo en Twitter viendo montajes y vídeos que partidos de pretemporada. ¿Puede resultar eso negativo? En realidad, no lo parece. Primero porque el deporte, de lo que va al final, es de divertirse y disfrutarlo. Y pasárselo bien con las tonterías de los jugadores es una forma tan buena y tan legítima de disfrutarlo como cualquier otra. Segundo, porque eso genera más atención hacia la liga en todo su conjunto, y esto, al final, atrae espectadores.

Los aficionados que empiezan viendo chistes, acaban viendo highlights, y eso pone más atención a la NBA como producto en su conjunto. Y eso es algo que la NBA lleva buscando muchos años. No es la liga con más seguimiento ni en EEUU, donde el football  lo puede todo, ni mucho menos en Europa, donde el fútbol y la dificultad de horarios se lo ponen realmente difícil. Así que, de manera muy inteligente, Adam Silver, comisionado de la NBA, y su equipo de trabajo llegaron a la liga con la idea de hacerla puntera en estos asuntos, y ser los primeros actualizarse. Parece que funciona, porque el seguimiento de la NBA crece año tras año, y gran parte de la culpa de todo esto lo tiene este sistema transmedia que se está generando.

La liga de baloncesto estadounidense no para de generar contenido, y genera tanto que da para comentarlo todos los días, y para todos los gustos. Hay a quien le divierte que la liga sea competida, hay a quien le interesa quiénes se van a meter en los playoffs en el Este. Pero también la sigue gente porque quiere ver jugar a ese jugador que la lía tanto por twitter, o por ver si los “memevengers” de los Lakers realmente saben jugar al baloncesto. Todo está unido, y todo hace de la NBA uno de los mejores productos de la actualidad del deporte -junto con otras muchas cosas-. Tanto es así que otras ligas, tanto americanas como extranjeras, están copiando el modelo, y cada vez se lanzan más a la conquista de las redes sociales, de los memes, las historias y los retos de más allá del deporte pero perpetrado por los mismos actores.

Al final, el deporte consiste en divertir y entretener, y la NBA parece estar convirtiéndose en una referencia en este aspecto. De forma voluntaria, con eventos como los media day, las preguntas de los fans directamente a los jugadores, los debates en twitter, etc. Todo hace que la mejor liga de baloncesto del planeta siga creciendo más y más, y sus aficionados cada vez pasándoselo mejor, y a fin de cuentas, ¿qué hay mejor que pasarlo bien con el deporte que amas?

Acerca del autor

Sergio respira deporte americano. Dice que "no basket, no party". Se enamoró de la ciudad de Los Ángeles, así que escoge equipos que seguir de allí para tener una excusa para ir. Eso sí, los buenos de la ciudad, que para ver equipos malos se queda en España. Rams, Lakers, Dodgers, Kings. Escritor curioso, siempre indagando en el mundo de las estadísticas las cuales cree que son muy importantes para entender las cosas que pasan y por qué pasan.

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